Esta semana, nuestra tarea
durante el transcurso de la porción de Matot, es cambiar el juicio por misericordia.

Les quiero comentar una
situación que me acaba de suceder con una persona que es mi paciente:

Hablando con esta persona, le
dejé «de tarea», que se observara con curiosidad, solo eso, «con
curiosidad», para identificar simple y llanamente su reacción ante ciertos
estímulos.

Cuando le dije con curiosidad,
el juicio estaba fuera de la ecuación y así quedó la instrucción.

Para la siguiente sesión la
persona me reportó que se había estado sintiendo culpable de observarse, culpa
de pensar que quizás debería estar haciendo o sintiendo algo distinto.

Mi pregunta en esa siguiente
sesión fue: ¿Yo te hice sentir culpa de alguna manera? Y entonces me dijo,
«No, tu instrucción fue solo curiosidad, pero yo comencé a preguntarme
eso, si tal vez debería estar sintiendo algo diferente a lo que siento
hoy…»

Fue interesante trabajar cómo
solit@ se metió en un concepto de JUICIO en su propia exploración. Encontró una
manera de sentirse culpable y lo hizo porque suele hacerlo así…y para ser
honestos, así hacemos muchos. Metemos juicio donde solamente debiéramos tener
la pureza y la inocencia de VER.

 

Amb@s nos reímos de que
descubrimos un mecanismo que le hace sufrir innecesariamente 🙂 porque ahora
ya quedó revelado.

Nos dicen los kabbalistas:
Nuestra alma tiene un centro que es santo, y nuestro trabajo es expandir esa
parte positiva santa, expandir sus fronteras.

Prana Raquel Pascual –
Psicoterapeuta – Coach

 Imagen
https://elpais.com/elpais/2018/11/04/laboratorio_de_felicidad/1541329432_485628.html

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