Miércoles, 26 de junio de 2013 
Una vez un estudiante se acercó a su maestro y
le dijo: “Muchas de sus lecciones hablan de las bendiciones que pueden venir a
través del compartir, sin embargo ¡yo no tengo nada que dar! No tengo
habilidades y por ende no tengo empleo. No tengo empleo y por ende no tengo
dinero”.

El sabio maestro le dijo al estudiante que se parara fuera de un
edificio cercano y que simplemente saludara y le diera la mano a los transeúntes
por un día completo. Al anochecer, el estudiante regresó exclamando que no sólo
había hecho muchos amigos sino que también obtuvo un nuevo empleo
milagrosamente. El gerente del edificio observó la calidez, bondad y generosidad
del estudiante hacia otros y le ofreció un cargo como portero.

La lección
es que siempre tenemos algo para dar, incluso si es sólo una sonrisa o una mano
amiga. 

Yehuda Berg
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Yo hoy no tengo tiempo, pero les dejo a yehuda y la imagen de esta preciosa puerta.
feliz día Comunidad
Prana Raquel Pascual
Imagen Pinterest (Old Tunisia Door)