planes del universo pero luego descubrimos que el cambio fue lo mejor que nos
pudo ocurrir.
Tienes que tomar lo bueno con lo malo porque la verdad es
que: lo que parece malo el día de hoy podría ser bueno mañana.
No esperes
para darte cuenta de que la vida es hermosa. Reconócelo ahora mismo.
su generación, pero ellos no le escucharon hasta que Creador trajo el castigo
del Gehenom hacia ellos ¿Qué es el castigo del Gehenom? Es hielo y es fuego.
Primero es frío y después hirviente. Y toda esa generación fue sentenciada al
castigo del Gehenom y se perdió del mundo.”
La palabra Gehenom deriva de un valle que estaba a las afueras de Jerusalém en
los tiempos antiguos que se usaba como basurero. La Kabbalah sin embargo lo
describe de una manera más contemporánea como una clase de “centro de reciclado
espiritual”, para cada alma que vive en el mundo debe ir a purificarse en ese
proceso del Gehenom. Si un alma experimenta esto con dolor y castigo, como am
uchas almas les pasa, esto es una expresión de su propia naturaleza. En la otra
mano, hay una minoría de gente muy valiosa que pasa prácticamente ilesa. Ellos
pasan a través del Gehenom de una manera muy rápida en su camino hacia el Jardín
del Edén y por su naturaleza elevada hacen que la temperatura del infierno se
enfríe. La temperatura del infierno, podemos decir, depende de dónde está
nuestro termostato donde nosotros lo ubicamo. Debemos darnos cuenta que estamos
muy involucrados en la sintonía en cada momento nuestras vidas.
información crucial:
hombre que tuvo la oportunidad de visitar el infierno y el Cielo y después
venir a contar su experiencia.
rejas de oro y que todo era muy hermoso. Había paisajes espectaculares, valles
verdes a los cuales ver y todo era de una gran delicadeza. Mirando este paisaje
lleno de flores y de cielo azul, de pronto le llegó el aroma de comida recién
hecha, deliciosa. Sin embargo cuando entraron dentro de las rejas lo que se
pudo ver es gente famélica totalmente desnutrida, enojada, desesperada,
ansiosa. Todos tenían enormes y largas cucharas con las que no alcanzaban a
llevarse bocado a la boca creándoles cada vez más desesperación por la
frustración de no poder alimentarse pero estar hambrientos y oliendo la comida.
Posteriormente el hombre y el Ángel que le guiaba, se
dirigieron al Cielo y el hombre pudo ver también un maravilloso espectáculo de
paisajes y verdes montañas y los azules cielos y miles de flores y en el centro
unas rejas también doradas que conducían a un palacio maravilloso. Nuevamente
un aroma delicioso a comida recién preparada empezó a percibirse. La diferencia
aquí fue que cada una de las personas sentadas a la mesa frente estas
exquisitas viandas tenían también una cuchara enorme que usaban para dar de
comer a sus compañeros a su vez que ellos les daban de comer por lo que todos
disfrutaban de las deliciosas viandas,
del paisaje y de todo.
Como veremos la diferencia es completamente fácil de observar. La diferencia
está en las personas. En el estar dispuesto a compartir o a seguir neciamente egoísta.
La experiencia de esta frustración, enojo, y envidia es infernal por sí misma.
Pero el infierno realmente se manifiesta cuando nos damos cuenta qué tan fácil
hubiera sido hacerlo diferente. Está reconocimiento doloroso puede ser descrito
como el revés de la sabiduría, lo que Kabbalah define como el poder de
discernir el fin en el principio. Ver el árbol ya crecido en la semilla recién
plantada. El infierno es finalmente reconocer ya tarde, el principio en el
final y viceversa. Para crear una descripción precisa, del Gehenom, necesitamos
usar cuatro palabras: “cuando es demasiado tarde”.
