El tercer día del Génesis corresponde a la creación de de lo que se
conoce como la energía de la columna central. Según la Kabbalah hay 3 fuerzas de
energía primordiales en la esencia de todo lo que existe: la columna derecha que
es el dar, la izquierda que el recibir, y la columna central que corresponde el
libre albedrío que nos permite resistirnos a los deseos egoístas que nacen del
ego y elegir vivir la vida según la voluntad de nuestra alma, esto resulta en el
deseo de recibir con el propósito de compartir.
No somos entidades desamparadas, rotas por fuerzas opuestas, en lugar de eso tenemos la capacidad de usar nuestro libre
albedrío para discernir y por lo tanto elegir qué fuerza queremos activar. Caer
bajo la seductora influencia de la columna izquierda -conocida como la
inclinación al mal- no requiere de un acto deliberado, sino la ausencia de
esfuerzo, mientras que elevarse hasta la influencia sublime de la columna
central requiere un gran esfuerzo; escalar una montaña es difícil como nos dicen
los sabios, pero caerse de la montaña no requiere ningún esfuerzo.
Igual que la oscuridad no es el opuesto de la luz sino la
ausencia de luz, no siendo la ausencia de una cualidad en sentido estricto una
cualidad, el mal no debe percibirse como lo opuesto al bien sino
como la ausencia de bien. De la misma forma, el caos es meramente la ausencia de
armonía.
Recordarnos esto a nosotros mismos puede proporcionarnos el deseo y la
fortaleza que se requieren para hacer el esfuerzo de escapar de las garras del
inclinación al mal. Para cada triunfo individual sobre los impulsos del la
inclinación al mal, la conciencia colectiva de la humanidad también se eleva a
un nivel más alto y se fortifica permanentemente contra las influencias de las
fuerzas negativas que habitan dentro de la columna izquierda, por lo tanto no
solo vamos a batallar contra nuestra propia negatividad sino también en nombre
de toda la humanidad.
¿Qué quiere decir esto?
Que cuando tu logras algún esfuerzo sobre tus impulsos automáticos, la especie humana en sí misma recibe también esa fortaleza.
Saber esto puede fortalecer nuestra decisión de continuar
esforzándonos en revelar la luz sean cuáles sean los obstáculos o desafíos que
podamos encontrar en nuestro camino.
¿Quieres apoyar a que una guerra suceda, deja de tener guerras con tu prójimo, aprende a dialogar, a apreciar, a perdonar, a solucionar conflictos, o al menos a no ir activamente a promover las hostilidades y solucionar desde lugares más saludables esas relaciones que se han deteriorado con el tiempo o los hechos.
Es verdad que es complicado y que perdonar no necesariamente es quedarse al lado del agresor, pero EL ENTENDIMIENTO, nos puede ayudar a ponernos a salvo, a comprender cómo participamos nosotros en la situación (o en su perpetuación) y quizás comprender que toda paradoja puede ser solucionada si logramos elevar consciencia.
A colaborar Comunidad
Prana Raquel Pascual Psicoterapeuta Gestalt – Coach
Basado en texto de la Biblia Kabbalista El Centro de Kabbalah Internacional
Imagen
https://es.wikipedia.org/wiki/Libre_albedr%C3%ADo
