Nos explica el gran Maestro Rav Berg acerca de la porción de la semana (Mishpatim) que el texto comienza hablandonos de algo muy extraño y que podemos sentir lejano a nuestra realidad: La esclavitud. Nos dice el Rav:

«La porción de Mishpatim comienza con un tema que repele a la
mayoría de la gente: la cuestión de la esclavitud, discutiendo cuántos años
debe trabajar un esclavo israelita. También nos dice que a este esclavo
eventualmente se le debe dar su libertad. 

¿Se supone que debemos leer Mishpatim
para aprender sobre los esclavos?»

El Rav prosigue explicándonos: la esclavitud a la que en realidad se refiere la Torah es a la reencarnación, es decir, al como las almas vamos viajando espiritualmente de una vida a otra y en cada una de ella tenemos la oportunidad de aprender lo que aún no hemos asimilado en las otras, hacer tikkunim (correcciones que no hemos logrado aún); muchos
de nosotros, en un momento u otro, nos hemos planteado la pregunta: «¿Qué
hice para justificar este tipo de caos en mi vida?

Lo que enseñamos en Kabbalah es que el caos no viene de afuera
sino de adentro. Nadie ahí fuera puede tocarnos o hacernos daño a menos que
hayamos causado el caos en una vida o vidas anteriores, que es la causa de
experimentar el caos hoy. No es aleatorio. No podemos conectar el caos que
experimentamos en el presente con lo que pudimos haber hecho para merecerlo en
el pasado a menos que seamos conscientes del concepto de reencarnación.

El Zohar nos enseña que podemos aprovechar la energía de otras
vidas. Si bien es posible que no entendamos lo que estamos pasando, al menos
podemos relacionarlo con la idea de que somos responsables de todo lo que nos
sucede.

El Zóhar explica que hay dos maneras de atravesar una dificultad: o
podemos decirnos a nosotros mismos: Supongo que esto es una retribución por
algo que hice en una vida anterior, o podemos clamar a Di.os diciendo:
«¿Por qué has traído esto sobre mí?»

Sin
embargo, con la segunda pregunta habremos desperdiciado la experiencia que nos
presentó el universo y tendremos que volver otra vez. Esto nos ha pasado a
todos; Cada uno de nosotros hemos regresado porque no reconocimos lo que se
requirió de nosotros en una vida pasada.

El objetivo de esta sección del Zohar es comprender que cuando
aceptamos la responsabilidad por el caos que experimentamos, esto facilita su
eliminación. Es así de simple. Este es el propósito de tener conciencia del
principio de la reencarnación, que nos ayuda a reconocer que nada en este mundo
es aleatorio
.

Sé que es fuerte asumir la responsabilidad por cosas que nos suceden y que nos son tan desagradables pero con certeza podremos decir: aquí hay una oportunidad para mi y decodificar ¿Qué es lo que en esta ocasión podemos ajustar, asumir, enfrentar etc. que nos devolverá la libertad de ya no estar sujeto a una condición de aprendizaje no asimilado el oportunidades anteriores.

¿Tú que identificas en tu propia vida?

Prana Raquel Pascual – Psicoterapeuta Gestalt

Basado en https://www.kabbalah.com/es/articles/reincarnation-and-our-spiritual-work/