Lunes 14 de diciembre de 2015
Esta semana es muy interesante e importante en el proceso de todos nosotros puesto que grandes cosas nos esperan si somos capaces de tomar responsabilidad, ya que de eso trata la energía de la porción de la Torah (Biblia), Vayigash.
En esta semana Yosef aún no se había revelado antes sus hermanos (cada uno representante de las tribus del zodiaco, es decir, de los tipos de correcciones de lo humano que hay), todavía parecía el ser la persona que les estaba haciendo pasar por un infierno, queriendo retener a Benjamín, el hijo más pequeño de Jacob, y el único hijo que le quedaba producto de su matrimonio con su amada Rachel, ya que «el otro» bien amado, Yosef, había muerto en circunstancias terribles años atrás…aparentemente.
Yehuda, responsable de regresar a Benjamín a salvo con Jacob, se desmorona cuando durante la visita a Yosef, este último se encarga de meter una copa en la bolsa de Benjamín para hacerle parecer un ladrón y retenerle «para ponerlo como esclavo».
Por supuesto esto es meramente una manera de Yosef de dar a los hermanos oportunidad de pasar por una corrección intensa pero rápida, formar parte él de ella, para no dejar al Satán que los tomara por su cuenta y que tuvieran que pagar peor por sus acciones de haberle vendido…ojo, no lo hizo por venganza, sino para poner el escenario de revisión de su responsabilidad en un acto de esta naturaleza.
Fue ante ese intenso sufrimiento de ver que les querían arrebatar el otro hijo adorado de Jacob que Yehuda el hermano que había dado su palabra a Jacob de regresar sano y salvo a Benjamín, interviene cuando Yosef da la orden de retener al joven…
Yosef y le dijo “Yo soy la garantía de este niño, el es mi responsabilidad”, entonces fue en ese momento –el momento en que Yehuda dió la cara y asumió la consecuencia de todo por lo que habían llegado hasta ese punto, cuando Yosef ya no pudo contenerse más y se quitó su ropaje de Gran Ministro egipcio y se les reveló.
(Yesod que es la entrada) Yosef ya no se pudo aguantar y se le reveló.
