Ahora debemos empezar a verlos nosotros mismos. Todo es un proceso. Hacía mucho que no lo decía tan ex- professo. Voy a repetirlo: Todo es un proceso.
Los humanos nos enojamos con el estado actual de las cosas porque no somos capaces de ver más adelante: Para escribir un libro, debo empezar con una idea y después con una palabra y que cuando apenas vaya una página no es porque es «un mal libro», es que está en desarrollo.
Si me como una fruta antes de su maduración y me parece amarga, no es porque el ADN estuviera corrupto, sino que no di tiempo a su proceso de volverse lo que podía llegar a ser.
Piensalo en la vida que tienes hoy enfrente. Hoy quizás no es aún lo que puede ser, vas en alguna linea. Te aseguro que este no es el status último, todo está en movimiento, aunque claro, se espera que hagamos algo bueno con ello…en realidad eso quiere decir «bendecir» «Decir Bien». Muchas veces decimos la palabra pero no nos damos cuenta que de eso se trata de Decir bien, no de decir mal las cosas Mal- Decir
¿Qué vas a hacer para que tengan su mejor expresión? =)
Escuchando la clase de Benza me sonreí, porque escuché una frase que me he escuchado a mi misma diciendola a mis amigas que también estudian Kabbalah: «A mi me intriga quien voy a ser mañana…¿No les emociona eso? Quien pueden llegar a ser?«… ¡Sentí total afinidad con su pensamiento!
Cuando estás trabajando espiritualmente, de una u otra forma ves tus cambios, ves que cosas que antes te hacían añicos el ánimo o cosas a las que temías, ahora ya no te afectan más. Situaciones que veías catastróficas ahora las enfrentas hasta con buen talante. Cosa que te hacían sufrir hoy las ves desde otra perspectiva…y piensas ¿Qué más puede llegar a ser? A mi me une con una especie de emoción como la que sientes cuando vas avanzando por un libro que te apasiona =) Espero que te pase lo mismo.
Pues bien, hoy por la tarde cerraremos la energía de Vayechi, pero habremos escuchado las bendiciones que dió Jacob a sus hijos.
Te compartiré la que le fue dada a Issachar el hijo más espiritual:
«Issachar es un burro de huesos magros, descansando entre las alforjas» (Génesis 49:14)
¿Porqué a Issachar que estudiaba Torah y era espiritual le tuvo que nombrar un burro? ¿Porque no un león o un leopardo?
La bendición tiene que ver con que un burro llevará cualquier carga sin patear a su amo, no es fastidioso y descansará en cualquier lugar. No es altivo y no se preocupa por su honor.
Decía Benza: «Cargar lo que nos toco con felicidad»
Ese debe ser el Keter, la certeza, no tener dudas de que se está en el camino hacia tu mejor versión. No sembrar espacios entre tu y tu potencial. Como en esta porción de la Biblia que no deja espacios entre la anterior y esta. Es la única porción que no deja nueve espacios o algún renglón entre si.
Porque los que somos y lo que podemos ser, es UNO sin fragmentaciones.
Shabbat Shalom
Prana Pascual
Basado en la clase de Vayechi dictada por David Benzaquén.
Inagen encontrada en http://josetorregrosa.wordpress.com/2010/05/30/micro-relatos-81/
