persona, las cosas buenas que hacemos no pueden marcar una gran diferencia en el
mundo. También utilizamos esta excusa para justificar nuestros momentos “no tan
buenos”. El concepto de que una persona puede causar un gran impacto en el mundo
suena bien al escucharlo, pero puede ser difícil de asimilar.
Para
entenderlo en un nivel más práctico, podemos ver dos tipos de personas a través
de la historia. Están las personas que etiquetamos como “los chicos malos”:
Adolfo Hitler, Yosef Stalin, Osama Bin Laden; y están las personas que llamamos
“los buenos”: La Madre Teresa, Martín Luther King, Jesús Cristo. Estos son sólo
algunos ejemplos.
Al observar estas dos listas, no debería haber duda de
que una persona tiene dentro de sí el poder para influenciar a miles de millones
de individuos. Es más, sin importar en cuál lista se encontraban, ellos eran
iguales en el deseo de afectar las vidas de incontables personas. La diferencia
entre ellos es que un grupo estuvo impulsado por deseos egoístas mientras que el
otro estuvo motivado por un deseo incansable de compartir.
La verdad es
que, todos tenemos el poder para afectar al mundo, y ya sea que lo sepamos o no,
ya lo hacemos. En la actualidad, la ciencia ha probado lo que los kabbalistas
escribieron cientos de años atrás: No existen las acciones pequeñas. Todo lo que
realizamos posee una energía inteligencia que produce innumerables efectos
dominó.
Con este conocimiento, podemos entender que no necesitamos ser
la Madre Teresa para que nuestras acciones creen un vasto cambio en el mundo
mientras obtenemos también el gran sentido de responsabilidad que tenemos el uno
por el otro.
Es muy importante saber que no sólo puedes, sino que sí
marcas la diferencia.
Una vez que entendemos la influencia que
verdaderamente acarrean nuestras acciones, podemos ver la necesidad de
transformar nuestros deseos egoístas en deseos por compartir, y al hacerlo nos
volvemos uno de “los buenos” comprometidos a crear un mundo mejor.
Todo lo mejor,
Yehuda
que estamos entrando es Cáncer, el cangrejo, piel muy dura por fuera muy suave
por dentro.
Lo que es sorprendente es que la palabra Cangrejo en hebreo se dice Sartan.
En hebreo el signo tiene ese mismo nombre. Este nombre aparece en el libro Sefer Yetzirá de Abraham.
La enfermedad de cáncer se llama igual, tiene que haber una relación.
Todos vamos a estar influenciados en la energía de la Luna, las emociones controlan la vida. Cáncer es un signo de agua muy
sensibles.
es la energía?
Este signo está regido por la Luna que representa los cambios, por eso la gente que tiene este signo puede ser muy
cambiante, en cierto sentido son inseguros porque no tienen luz propia, reflejan la Luz del sol.
intuición.
En este mes las emociones son muy fuertes. Miedo, enojo odio, puede gobernar nuestras acciones.
poder es darnos cuenta que no podemos confiar en nuestros cinco sentidos, no
llegar a conclusiones con lo que percibimos. Este mes tiene poder de remover
confusión.
Sar tan
Usualmente cuando tenemos confusión, la vida tiene que cambiar para transformar, si no quieres
cambiar, el universo se asegura de que si cambies
¿Porque la energía de cáncer representa preocupación? Por los cambios tan
constantes, por el miedo a cambiar, miedo a perder, pero todos los días debemos
cambiar, su siempre soy la misma persona ¿Para que necesito un mañana?
Este mes representa la energía de los cambios.
remueves el cáncer? Removiendo confusión
Fusión es unidad, “con” es en contra de, en contra de la unidad
Cuando las células rompen la secuencia, cuando trabajan con otro ritmo.
