Jueves, 8 de agosto de 2013 

Uno de los más grandes principios espirituales
que podemos aprender es que la plenitud no viene de manera gratuita. Puede
sentirse bien por un momento que nuestros logros sean entregados a nosotros en
bandeja de plata, pero es el trabajo involucrado en merecerlos lo que creará la
apreciación y la realización duradera.

Mientras más duro trabajemos por
algo, más felices nos hará. Esto nos da una manera diferente de ver los
obstáculos en nuestras vidas. 

Yehuda Berg
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Elul 2013
Jueves 8 de agosto
¿Qué queremos manifestar este año? ¿Un amor? ¿Un trabajo nuevo? ¿Un buen amigo? Elige una cosa e imagina que ya la tienes. ¿Cómo te sientes? Acércate a estos sentimientos buenos a lo largo del día. La energía que envías al hacer esto atraerá a la gente y a las situaciones correctas, a tu vida.
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LKS Clase 4
Creando plenitud


Capítulo cuatro

Como les fue con el trabajo de los de ayer? Tuviera la oportunidad de usar la
herramienta de la fórmula proactiva que les dimos?


Tuviste la oportunidad de tomar el control remoto y hacer pausa ante las
acciones negativas, tomar control, identificar lo que estaba sucediendo y
preguntarte a ti mismo la pregunta que es lo que estoy haciendo? Detener el
comportamiento reactivo y egoísta?

Recuerda que solamente haciéndote la pregunta de identificar y detenerte ante
los actos potencialmente negativos estarás realmente al frente del juego

Este capitulo será acerca de entender cómo podemos crear nuestros propios
oportunidades de plenitud. Ahora vamos a comenzar con el verdadero trabajo de
la cábala. El trabajo de la transformación espiritual.

Mereciendo nuestra plenitud.
Los kabbalistas explican que nuestra plenitud tiene que ser merecida. La
plenitud no puede ser servida simplemente en un plato, tenemos que hacer los
esfuerzos para traerla a nuestra existencia. Esta noción es fundamental para
nuestra transformación y viene de la ley universal conocida como ley de la
afinidad.

Afinidad quiere decir atracción. Y seguido quiere decir que los semejantes
atraen a los semejantes.

Como dijimos antes nuestra naturaleza es ser una vasija que recibe, sin embargo
la esencia de plenitud verdadera viene de ser como la luz del Creador, está
es puramente compartir.

Esto nos pone en una situación interesante. En una mano nosotros deseamos la
plenitud, que viene de la energía de compartir. Pero en la otra mano nuestra naturaleza
es la energía de recibir, así que es una paradoja. La ley de afinidad es la que
nos dice exactamente cómo negociar entre estas dos energías.

Si tú te conectas directamente la luz del Creador sin ningún filtro, esta
luz te va dar un una descarga instantánea de energía que te va cegar, va a quemarte. Como cuando un foco hace cortocircuito. Nuestro propósito de la
vida es en realidad muy simple es aprender a activar nuestra naturaleza de
compartir de manera que nos volvamos a afines a la Luz.


Cuando nos volvemos afines a la luz del Creador nuestra plenitud puede brillar
de manera perdurable sin que haya oscuridad.

Recuerda que nosotros debemos merecer nuestra plenitud para traer a nuestras
vidas lo cual significa que debemos salir de nuestra área de confort dentro de
nuestra naturaleza egoísta.

Yehuda Cuenta la historia del ladrón de banco que murió y se fue al cielo
después de estar ahí muy cómodamente empezó a sentir algo de aburrimiento, así
que buscó un ángel le dijo que quería robar un banco. El ángel le dijo que
claro que sí que como quería llevarlo a cabo. El ángel le preguntó a qué horas
quería hacerlo y cuanto quería robar, el ladrón le explico que las tres de la
tarde y quería robar 2 millones de dólares al menos. El ángel le contestó que a
esa hora el tendría 2 millones de dólares. El ladrón le dijo no, tú no
entiendes lo que quiero es hacer mi plan, es brincarme todas las alarmas, es
librar todos los retos que implica robar un banco, No solo tener el dinero.
¿Qué clase de cielo es este?
A lo cual el ángel le contestó,»¿Quién te dijo que esto es el Cielo? Este es el
infierno, donde no tienes que hacer nada para lograr tu propia satisfacción.»

La satisfacción viene de superar los retos y de merecer, del sentido del logro
que nos dan resultados. Cuando no nos sentimos retados o no sentimos que
merecemos algo esto nos lleva al caos.

Yehuda narra la historia de ir a un restaurant con un amigo, a un maravilloso
restaurante con un gran ambiente y una gran comida, narra la historia de que el
amigo no lo deja pagar y es hasta ese momento una gran experiencia. La
siguiente semana vuelven hacer lo mismo y así muchas veces vuelven era el mismo
restaurant, en el cual el amigo no le permite pagar en ninguna de las
ocasiones.


Por algún motivo el como invitado, empieza a sentirse algo frustrado con esta situación. Por
algún motivo empezaba a sentirse resentido y ni siquiera estaba disfrutando ya
la comida de ese lugar. De hecho quería evitar al amigo.

¡Un minuto! ¿Porque ya no estaba disfrutando tan maravillosa situación? ¡Porque
empezaba a sentirse atrapado!Como cuando a un hijo se le da absolutamente todo
y no tiene que hacer ningún esfuerzo, y éste se vuelve rebelde, enojado ¿Qué es
lo que está pasando aquí? A pesar de estar teniendo todo lo que pudiera desear
no es feliz y no tiene plenitud No está sintiendo plenitud.


De acuerdo la Kabbalah esta es una paradoja muy significativa. Éste es un
fenómeno que ocurre cuando recibimos plenitud sin habernos merecido. Esta
plenitud inmerecida nos deja con un sentimiento de vacío y de incomodidad.

Cuando escribí el libro de prosperidad, estuve investigando acerca de
gente que se ganó la lotería. Me encontré que la mayor parte de estas personas
tuvieron una dosis de gran energía al recibir este dinero, sin embargo muchos
de ellos lo perdieron, muchos perdieron a sus familias, algunos cometieron
suicidio etc. el no haberse merecido ese dinero no les permitía manejarlo. 

Cuando todo te desprovisto no tienes motivación, no tienes deseo. Si no hay
necesidad de merecer el dinero ¿para que vas a trabajar?¿Cual es el punto? Como
resultado tú nunca aprendes lo que significa crear plenitud por ti mismo, tú
nunca desarrollas tus regalos, o encuentras propósito en la vida.

Es como si fueras un jugador de golf que tuviera un toque mágico y que siempre
siempre quisiera hoyo en uno, si no tienes posibilidades de fallar, si siempre
lo puedes conseguir sin esfuerzo, se vuelve totalmente aburrido. No hay reto,
no necesitas habilidad que te lleve hacia ese éxito.
O si compraras un título de doctorado. No tendría el sentido del logro que
incluye el serlo. No fue necesario tu esfuerzo, sangre sudor y lágrimas que se
necesita para lograrlo.

La razón por la que disfrutamos verde deportes es porque nunca sabes si van a
poder hacer el logro.

Tengo un amigo que salió tener muy malas relaciones con las mujeres como mucha
dificultad en ello. Vimos que el siempre trataba de rescatarlas trataba de
solucionarles absolutamente todo, y no se enteraba porque ellas se enojaron
tanto. A través de la Kabbalah vimos que no les estaba permitiendo crecer en la
relación al estarle rescatando constantemente y no merecerse la confianza y
respeto.


La idea de merecer plenitud es trabajar hace los dos lados del espectro. Nosotros
podemos ser indulgentes pero eso puede ser peligroso. Nosotros somos los que
estemos malcriando. Debe haber un dar y recibir en las relaciones. Tiene que
ver compartir y recibir para que haya confianza y unidad. Tenemos que merecer
nuestra plenitud.

El 1% y el 99%.
Cuando podemos ver nuestros puntos ciegos podemos ver la película completa.
Podemos ver como todo encaja. Los Kabbalistas hablan mucho de esta película
completa, porque sé dónde viene la plenitud.

Los Kabbalistas nos dan palabras código para explicar éstas dos realidades que
coexisten, «el 1%» que se refiere a la realidad física que vemos experimentamos con
nuestros cinco sentidos.
 
La otra se refiere a esta porción del universo que es «el 99%». Ésa esta a la
que queremos conectarnos. El 99% es donde reside la energía de plenitud. Esos
lo que tenemos que merecernos. La pregunta es ¿Cómo nos conectamos con este
reino? Cómo podemos merecernos la luz?


El merecimiento es el elevador que nos lleva del 1% hace el 99%.
Cuando ves el cerebro de alguien nunca puedes ver su mente. Un pensamiento no
es físico, la consciencia no es física. Es una energía. A eso se refiere el 1% y
el 99%. La consciencia que no es física ni tangible, nos conecta directamente
con resultados físicos.

Ejercicio
Piensa en algo de lo que estés orgulloso en tus relaciones, en tu trabajo, en
tu carrera, o incluso de tus hijos. Ahora pregúntate ¿Me merezco esto? Puse
suficiente esfuerzo entre esto para que fuera mío?
Piensa en algo de lo que estés realmente orgulloso y te garantizo que es algo que
mereciste. Nos sentimos orgullosos cuando vivimos para llegar a nuestro
potencial y merecerlo

Herramienta de Kábbalah: Restricción.
Una herramienta esencial de la Kábbalah es aprender como tomar control de
nuestras acciones.


Este eres tan crucial que de hecho cuando definimos espiritualidad de acuerdo
la Kabbalah, lo mencionamos como sus «tener absoluta responsabilidad y
control sobre nuestros pensamientos, sentimientos y acciones»
Nosotros logramos esto a través del libre albedrío, la habilidad de determinar
las acciones que tomamos. La herramienta que nos habilita para controlar estas
reacciones es conocida como restricción. Aprender a cómo controlar nuestro ego,
aprender a cómo controlar nuestras tendencias egoístas.

La manera más simple de entender la restriccion a través del modelo del
foco. El foco tiene tres componentes: la carga positiva, la carga negativa, y
un elemento crucial que está entre ellos conocido como el filamento. Su función
es limitar cuánta energía es transmitida. Así como el foco, nosotros como
humanos tampoco podemos recibir toda la luz de golpe. Es como poner tu dedo
directamente en el Socket eléctrico, eso sería demasiado. La energía tiene que
ser reducida a un nivel manejable.
Eso se trata la herramienta de restricción, no quiere decir que no queremos
recibir, claro que queremos, pero no todo al mismo tiempo. En otras palabras
queremos energía. Ésa es la primera ley universal, todos queremos recibir
plenitud duradera. Pero es importante asegurarnos que no recibimos todo al
mismo tiempo. Ya que no saturamos.

Tenemos que controlar cuánto «tomamos / recibimos»

 
Una de las primeras reglas de la Kábbalah es que siempre tomes la ruta difícil.
Cuanto más difícil se hace restricción, bingo! Ahí es donde donde necesitas
hacer restricción. Todo lo que es fácil no es realmente una batalla. Cuando
hacemos cosas que no son fáciles para nosotros.

Ahora, restricción no quiere decir represión. No quiere decir que voy a echar
mis sentimientos debajo de la alfombra. Por ejemplo si algo me enoja no voy
actuar como si no, eso es negación. Restricción es decirte a ti mismo «sé que estoy enojado y que probablemente voy a decir
algo de lo que después me voy arrepentir, así que ahora voy a tomar un pequeño
tiempo, voy a usar mi herramienta de Kábbalah, hacer uso del botón de pausa y
esperar un minuto.»

Deja reunirme a mí mismo. ¿Cómo voy a manejar esto? Si actuó desde un lugar de
rabia explosiva, no hay manera de crear plenitud con mis acciones. Es
importante expresar que estoy enojado acerca de algo, pero necesito hacerlo
estando en control. Necesito encontrar una manera asertiva de decirlo p. ej. Necesito
hablar contigo acerca de algo, estoy enojado con lo que hiciste y necesito
expresarlo. ¿Me gustaría
entender si mal entendí algo?
Tarea ve al ejercicio número 1 que hiciste (capítulo1) ve lo que pusisite en lo que deseas…¿Es realmente eso lo que te dará plenitud y satisfacción? O a la Luz de lo que vimos hoy ¿Qué sería realmente lo que te daría la satisfacción al respecto?
Feliz día Comunidad 
Prana Raquel Pascual (traducción matutina)
LKS Kabbalah Centre International
Imagen http://hmkh.com/sunflowers/

 

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