Martes, 27 de agosto de 2013
Ya sea un libro que te haya ayudado a seguir adelante, sabiduría que te ha iluminado o una conversación de la cual aprendiste una importante lección, una de las mejores formas en la que podemos ayudar a hacer de este conocimiento una parte de nosotros para siempre es darlo a otra persona.

Si algo funciona para ti, es muy importante que encuentres una manera de compartirlo con otros.

*Para más información sobre este tema, escucha la clase gratuita del día de hoy en la siguiente dirección: http://www.mentorschannel.com/bestsellers/landingpage.aspx?bookid=187

Yehuda Berg
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Martes 27 de agosto

Elige una persona que te haya lastimado en tu niñez y pregúntate si puedes albergar en tu
corazón el perdonarlo. Sé, que es difícil dejar ir recuerdos dolorosos, pero sólo te estás
lastimando a ti, al conservar ese rencor.
Miércoles 28 de agosto
 
No es un momento de felicidad cuando te das cuenta lo negativamente que has actuado contigo mismo y con los demás. Pero no alucines demasiado. Si haces el trabajo de auto transformación, tus acciones negativas se convertirán en bendiciones. Entre más negatividad haya habido, más grande será la apertura positiva.

Enfócate en un área en la que no estás actuando como un ángel, exactamente. Decide ahora que vas a cambiarla.
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Capítulo 23

Haciendo que dure

Como parte del trabajo de luz, hemos creado un “reporte del dar”. ¿Qué
descubriste? ¿Tienes un constante flujo de compartir y recibir? Ese es uno de
los nuestros secretos para crear un flujo continuo de luz en tu vida y en el
mundo.

Después de mucho trabajo duro, hemos llegado al capítulo final. Ya sea que hayas
seguido el programa a través del libro, en 23 días, en una semana o en seis
meses, este ha sido un viaje muy personal de descubrimiento interno. Espero que
ya sido divertido, incómodo y revelador!

Es importante reconocer lo que has logrado, la valentía, el compromiso, el
tiempo y el esfuerzo que ha tomado ir a través de cada una de las tareas de
luz. Mira a tu diario y mira que llena está cada página con tus pensamientos,
sentimientos, memorias, experiencias y reflexiones. Esta va ser una herramienta
Valiosa para ti.

Una revisión

Con el fin de asegurar que no hemos olvidado nada de lo que hemos hablado,
vamos a tomarnos un minuto para revisar el territorio que hemos cubierto.

Empezamos con la diferencia entre plenitud de corto plazo y plenitud duradera.
Todos buscamos gratificación instantánea. Pero si somos honestos con nosotros
mismos, la gratificación de corto plazo en la que buscamos encontrar nuestra
felicidad pero no lo conseguimos. Dejar la gratificación instantánea implica
disciplina y esfuerzo, pero la plenitud que encontramos es el resultado que
permanecerá con nosotros. Seguro. Es fácil querer una inyección de adrenalina,
una reparación rápida. Pero sabemos acuerdo a la Kabbalah, que cualquier cosa
que buscamos que sucede instantáneamente nunca va a durar. Esto es una ley
universal.

La segunda parada en nuestro viaje fue entender la ley cósmica de causa y
efecto. Nada pasa al azar o de repente en este universo. No hay accidentes.
Nuestro propósito en la vida es ser la causa de todo lo que manifestamos, no
queremos volvernos el efecto. Esto quiere decir, decir adiós a ser una víctima
de la vida.

También quiere decir que vamos a volvernos los escritores de nuestro propio
script de película, que crearemos nuestra propia realidad. Cuando nos
encontramos a nosotros mismos empezando a un culpar a otros, debemos tomar
control de nuestras vidas.

Ser una persona espiritual significa tomar control y responsabilidad de todo en
nuestra vida. No podemos seguir viendo nuestra vida como algo que nos sucede.
Pero cuando reconocemos y entendemos que somos la causa, algunas veces vamos a
vernos arrastrados por la fuerza que nos opone nuestro ego, el oponente.

A través de este libro, hemos hecho grandes reflexiones para desmantelar a
nuestro ego, hemos incluso buscado maneras de avergonzarnos a nosotros mismos.
Hemos aprendido de que a veces debemos hacer el ridículo, cosas ilógicas, en
orden de romper el control que nuestro ego tiene sobre nosotros. Mediante
aplastar a nuestro ego, conectamos con el mundo que los kabbalistas llaman el
99%.

El mundo del 99% es un mundo metafísico de milagros, de alegría duradera y de
felicidad. Esta realidad es uno de dos mundos que los kabbalistas dicen que
existen como dimensiones paralelas. El otro es el 1% el mundo limitado de los
cinco sentidos. Así como aprendemos a navegar a través de estas dimensiones
paralelas, sabemos que experimentaremos ciertas pruebas y enfrentaremos muchos
obstáculos. En lugar de frustrarnos por estos retos, reconocer esto es parte de
nuestro viaje, y que son necesarias esas paradas en el camino hacia nuestro
destino de plenitud final. No tomamos una vuelta equivocada.

Aprendemos que viviendo en el 1% significa vivir en un mundo de reacción. No
queremos seguir viviendo de acuerdo a respuestas precipitadas y sin pensar,
donde la vida simplemente nos pasa. En lugar de estar bajo el control de
nuestro ego, nosotros queremos ser involucrados pro activamente en la vida.
Aprendemos que vivir creativamente nos conecta con el 99% de plenitud inmensa.

Aprendimos cómo detenernos, como si estuviéramos viéndonos a nosotros mismos en
una pantalla de televisión, y apretando el botón de pausa en un control remoto.
Durante esta pausa, nos preguntamos a nosotros mismos: ¿esta es la única manera
en que puedo manejar esta situación? ¿Es así como quiero responder ahora?
También nos recordamos a nosotros mismos: tengo la capacidad de ser pro activo
en mi vida, de elegir que voy a responder, de decidir por mí mismo que
relaciones son significativas y decidir quién está en mi vida. Si no quiero a
una persona en particular o a una circunstancia en mi vida, debo ser yo quien
lo cambie.

La gente que me reta y las circunstancias siempre van hacer parte de la vida.
La gente que aprieta mis botones y me molesta, está ahí por diseño. Representan
oportunidades para sobrepasar nuestras naturalezas reactivas. Son oportunidades
para transformar y sobrepasar todo lo que hay que corregir. Sólo teniendo esos
botones oprimidos nosotros podemos saber qué es lo que realmente tenemos que
corregir. Estas situaciones son campanas de alarma diciéndonos que es tiempo de
elevarnos en nuestra consciencia, mediante buscar una película más grande. De
esta manera corregimos en el reino espiritual del 99 %, la fuente de nuestra
creatividad, inspiración, apertura, amor, intuición, y alegría.

Somos vasijas construidas en un deseo de recibir divino de bienestar, pero
también queremos tener un gran deseo para compartir al igual tanto como
podamos. Sí, es natural recibir. Es de lo que se trata ser una vasija. Pero
también tenemos la capacidad de elegir cuanto queremos recibir y cuánto podemos
dar. Tenemos la habilidad de crear un estado constante de circuitos que
continuamente, como en un foco de luz, nos mantengan encendidos brillando.

Finalmente reconocimos que quiere decir el verdadero compartir. No es acerca de
cuanto estamos haciendo o cuánto más vamos a dar. No porque es lo correcto o lo
moral, sino porque de otra forma, sacrificamos nuestra felicidad. Nos
estancamos. Nos volvemos prisioneros de nuestra zona de confort. El verdadero
compartir no está basado en es lo que vamos a obtener de regreso. Esa es
nuestra naturaleza egoísta.

Tal como nuestro deseo de esparcir buenas noticias, cuando nos subimos al 99%,
queremos compartir la plenitud que hemos encontrado. Queremos hacer por otros y
compartir con otros, y no es porque estamos buscando un bien en el proceso o
porque tenemos reconocimiento por ello. Lo hacemos porque hay una energía
alegre que hemos descubierto, que está en el compartir. Y que esto lo que nos
permite crecer, expandirnos y ser la mejor versión de nosotros mismos.

Viviendo Kabbalah

Viviendo Kabbalah ha sido acerca de salir de la oscuridad. Tomar un momento y
ver alrededor los cambios que has hecho en tu vida, tus pensamientos y en tu consciencia.

¿Es la luz lo que realmente pensabas?

Al inicio de este libro, te preguntábamos que escribieras lo que querías
recibir en la vida, lo que eran tus deseos. Vé atrás en tu diario ahora y mira
es lo que escribiste. ¿Es aún lo que deseas? ¿Algo se ha modificado en tu
entendimiento o deseo o tu perspectiva? Estoy seguro que notarás una
diferencia. Alguien Oliver Wendell Holmes dijo que cuando la mente de un hombre
se expande a una nueva idea, nunca puede volver hacia atrás a sus dimensiones
originales. Éste libro fue diseñado para expandirte espiritualmente. Esperamos que
ahora que sabes para que estás aquí, cuál es tu propósito, cuáles son tus dones
que vienes a compartir con el mundo, no des marcha atrás.

Ofrecimos varias maneras diferentes de ayudar a mantenerte aprendiendo y
maneras de recordar e incorporar estas enseñanzas.

Recuerda que es la plenitud duradera, y siente gratitud por la abundancia que
te rodea.

Atrápate en esas reacciones robóticas, en lo que te reta y efrenta esos
obstáculos con las herramientas de Kabbalah que encontraste como soluciones
proactivas.

Aprende a amar tu basura, a hacerte cargo de ella para transformarla en dones.
Busca o mira en las capas de negatividad que pueden llegar a acumular.

No caigas en complacencia. Recuerda la vida es como una escalera eléctrica. En
el minuto en el que tomas un descanso, vas hacia atrás, hacia tu naturaleza
reactiva.

Recuerda tener gratitud y apreciación.

Asegúrate de que tu deseo de recibir espiritual este focalizado en dar y en
compartir

Hazlo que dure

Una de las maneras en que puedes hacerlo duradero es volver a ir a este libro y
repetir las tareas de luz. Te garantizo de que cada vez que vayas a través de
ellas vas a volver encontrar cosas que no había descubierto antes.

Déjame terminar con una historia acerca de un gran kabalista, el bal Shem Tov,
el cual en todo cuando supo que iba dejar el mundo, asignó varios trabajos a
sus estudiantes. «Tú serás el que de grandes sermones» «Tú serás
el que enseñe a la gente», Así fue dividiendo las tareas. A uno de sus
estudiantes, le dejó la tarea de contar todas las historias del Bal shem Tov.
El estudiante le preguntó a su maestro: «cómo sabré cuando mi trabajo
estará terminado?» El maestro sonrió y le dijo «lo vas a saber».

Así que el estudiante fue por el mundo expandiendo las historias del Bal Shem
Tov. Él sabía que no había terminado su trabajo porque nada significativo sucedía.

Un día, escuchó acerca de una persona que daba recompensas a los historiadores
que le contaran acerca del Bal Shem Tov. El estudiante llegó en un viernes.
Después de la cena, su anfitrión le dijo «cuéntame una historia».
Pero el estudiante se quedó en blanco. Se dio cuenta el oponente le estaba
bloqueando de recordar. Cuando se fue a dormir esa noche, lloró. «Que
necesito para corregir esto?»

La mañana siguiente llegó y los dos hombres comieron el desayuno. Una vez más
el se quedó en blanco cuando le preguntaron por una historia. La misma cosa le
pasó en la comida y en la cena. La mañana del domingo, que había brunch y el
aún no podía recordar una sola historia. Así que tomó su caballo y comenzó a
abandonar el pueblo. Fue entonces que recordó algo, y galopó de regreso.

Le dijo al hombre «he recordado algo. Es algo extraño. No recuerdo el
principio y no recuerdo el final. Solamente recuerdo la mitad. Y así comenzó
«estaban estábamos en un pueblo que había sido destruido por un ejército
enemigo. Iban a matar a hombres, mujeres y niños. El Bal Shem Tov mandó a uno
de sus estudiantes a hablar con el líder para que impidiera esta masacre, para
decirle que el Bal Shem Tov necesitaba hablar con él. Seguro de sí mismo, el
líder del ejército accedió a encontrarse con el Bal Shem Tov. Después de encontrarse
con él, el líder cambió su mente. No tocaremos este pueblo, dijo.

El historiador hizo una pausa. «Y eso es todo lo que recuerdo de la
historia».

El hombre que escuchó la historia empezó a llorar. Él dijo «Yo era ese
líder que iba a masacrar al pueblo. Yo iba matar a hombres a mujeres y a niños.
Cuando el Bal Shem Tov vino a mí, él me dijo “aún tienes esperanza. Si te
detienes ahora, si cambias tu manera y empiezas a pensar en nosotros, puedes
limpiar toda esta negatividad. Puedes cambiar toda tu ira y tu negatividad en
dones, y puedes compartir al mundo entero”.

Al escuchar esta historia de él antes líder militar, el estudiante del Bal Shem
Tov, supo que su trabajo estaba hecho. Así como el hombre que estaba frente a
él, él también había transformado por las palabras del gran kabbalista.

Muchos de nosotros tratamos de hacer el bien pero nos preguntamos si estamos en
el camino correcto. ¿Estamos realmente logrando algo? ¿Está ya nuestro trabajo
hecho? ¿Debemos seguir adelante? La verdad es que el universo nos va a mostrar
cuando estamos listos. Lo vamos a saber por una inmensa alegría que sentiremos
dentro.

Trabajo de luz

Justo cuando creías que los trabajos de luz estaban terminados, te quiero
proponer un ejercicio final. Haz un compromiso contigo mismo de decidir cómo
vas a continuar esta jornada de crecimiento espiritual y de evolución. ¿Cuáles
son los siguientes pasos que vas a tomar? Que vas elegir para apoyarte en esta
jornada? ¿Cómo será tu vida diferente como un resultado que este compromiso?
Cuando conectes en porque estas comprometido con este trabajo, esto te ayudará
a mantenerte en el camino. Finalmente, pregúntate a ti mismo ¿Con quién vas a
compartir esta sabiduría? Cuando aprendemos Kabbalah, sabemos que uno de los
secretos de mantener este conocimientos es compartirlo. El Zohar nos enseña que
uno de las maneras más poderosas de revelar Luz es mediante enseñar a alguien
más cómo hemos sobrepasado nuestro propia naturaleza reactiva y cambiado
nuestra realidad.

Te agradezco por permitirme compartir esta sabiduría contigo. Te invito que tú
continúes el espíritu de compartir visitando www.72.com para compartir tus
historias y experiencias o para recibir más información. o toma el teléfono y llama
1800 Kabbalah, a nuestro departamento de apoyo a estudiantes, y di que
Yehuda  te mandó.

Uno de los dones que recibimos de la Kabbalah es reconocer que la vida tiene un
propósito. Espero que a través de esta jornada hayas descubierto tu misión
única y tus grandes dones. Recuerda el don de Miguel Angel, su escultura del
David, al cual que él descubrió debajo del exceso de roca.

Toma un momento ahora para ver lo que has descubierto
de ti mismo. ¿Ves en tí el potencial divino del Creador?
Yo sí.

Yehuda Berg

PD el jueves no habrá post del blog por causas de trabajo. Disfruta el material que generosamente Yehuda ha compartido con todos nosotros.

También lo puedes encontrar en las Librerías del Centro de Kabbalah como un material en 23 discos o en formato de libro. El material en español tengo entendido que lo grabó mi Maestro Benza, muy probablemente también lo puedas encontrar en las Librerías del Centro de Kabbalah o en la página de internet. 
Espero que te mantengas en este camino de Luz por siempre.