nuestra vida, existe aún mucho más que podemos obtener.
Esto significa
que, ya sea que tengas 13 años de edad ó 72, lo que hiciste ayer quizás sea
genial, pero lo que puedes hacer mañana te sorprenderá porque puede ser mucho
mejor. Incluso si has encontrado una cura para una enfermedad o ganado el Premio
Nobel de la Paz, existe mucho más por descubrir.
Por supuesto, debemos
estar orgullosos de nuestros logros y celebrar el haber vencido los desafíos que
enfrentamos en la vida, pero nunca jamás a expensas de descansar en los laureles
y quedarnos cómodos con nuestros logros. ¿Por qué? Porque todos somos capaces de
mucho más de lo que pensamos.
El problema es que nos sentimos limitados.
Sentimos nuestro potencial muy lejos de nosotros. Sucumbimos a nuestra
negatividad tan a menudo que a veces se siente como si hacer más fuera
imposible.
Pero no lo es.
Uno de los grandes sabios kabbalistas,
Rav Áshlag, escribió una vez: “Ninguna de nuestras limitaciones nos hace ser
menos”.
Éste es uno de los principios más importantes para tener una vida
espiritual. Incluso con nuestras limitaciones, nuestro ego y toda nuestra
negatividad, podemos aún alcanzar más de lo que hayamos hecho hasta ahora ya
que: La vida no se trata acerca de ser perfecto, se trata acerca de ser
mejor.
No tenemos que esperar hasta ser perfectos para comenzar a
preocuparnos un poco más por la persona parada a nuestro lado. No tenemos que
eliminar nuestro ego antes de comenzar a compartir un poco más que ayer. No
tenemos que convertirnos en una persona justa para comenzar a vivir nuestra vida
un poco más al servicio de otros.
El lado negativo siempre intentará
alimentarte con excusas sobre el por qué no puedes ser mejor el día de
hoy.
Simplemente necesitamos decirle a esa voz de negatividad en nuestras
cabezas:
Sí. Sé que tengo ego. Sé que a veces hago cosas negativas. Sé que
puedo ser egoísta… Pero al mismo tiempo, aún creo que puedo hacer cualquier
cosa. Aún creo que puedo hacer más.
Todo lo mejor,
Yehuda
«Sí. Sé que tengo ego. Sé que a veces hago cosas negativas. Sé que
puedo ser egoísta… Pero al mismo tiempo, aún creo que puedo hacer cualquier
cosa. Aún creo que puedo hacer más. «
su trabajo espiritual. Por eso Abraham aunque Eliézer le ofrece como esposa
para su hijo a su hija, el no la acepta porque ella era cananita.
población decide pedir agua para el y su gente. Pide agua y había una niñita
que se la da a el a sus animales a sus sirvientes etc. No hacia sentido que el
asistente directo de Isaac tuviera que pedir agua pero el quería ver la actitud.
Rebeca (la niña) hizo eso que era una acción de compartir. El ya tenía agua, lo raro es
que ella no le dice que no sino que le da a todos y le invita a s casa. Ella
tenía 6 años. Y esa capacidad de compartir enorme, ella tenía el ADN de
compartir.
hija de Eliezer?: Cuando uno empieza a estudiar Kabbalah uno puede elevar sus
estándares. El problema grande es que la mayoría de nosotros no hacemos lo que
sabemos que debemos de hacer. El primer problema es que a lo mejor estamos
generando negatividad, no tratando bien a otros. El problema es que me empiezo
a pensar a mi mismo, me pongo nombres de “malo”. El como me defino a mi mismo
después de la acción negativa, si me pienso débil si me expreso de mi mismo
como débil etc. Puedo empezar a convertirme realmente en ello.
dejan ser quien realmente debo ser.»

Ni arrogante, ni humilde falso. Hummmmmm…cierto.