Domingo 9 de febrero 2014
pero puede parecer una idea elevada o un estado mental difícil de
alcanzar.
Sentirse uno con toda la humanidad no
es una tarea sencilla. Todos tenemos opiniones, desacuerdos y nuestra
propia manera de hacer las cosas. Después de todo, lo que es correcto
para una persona no necesariamente es correcto para todo el mundo. Lo
que funciona para mí puede que no funcione para ti. ¿Cómo podemos
encontrar y experimentar la unidad bajo este sistema?
En
muchas de las enseñanzas de mi padre y maestro, el Rav Berg, él nos
recuerda que la unidad existe sólo en la conciencia. El mundo físico
promueve la ilusión de fragmentación. Todos nos vemos, sonamos y nos
comportamos de manera diferente comparados unos con otros, sin embargo
¿Cuán a menudo consideramos conscientemente que el 99.9% de nuestro ADN
es el mismo? ¿Cuán a menudo consideramos que a todos nos han herido
alguna vez? Todos tenemos un pasado. Todos hemos hecho o hacemos cosas
de las cuales no estamos orgullosos.
Todos hemos llorado.
Todos hemos reído.
Todos hemos amado y todos hemos perdido.
Con esta verdad en mente, podemos acercarnos a otros con más
misericordia y menos juicio. Una conciencia de unidad puede ayudarnos a
conectar con las personas con las que a veces consideramos es difícil
hacerlo, así como podemos también fortalecer nuestra conexión con
aquéllos cercanos a nosotros.
Al ver nuestras similitudes en
lugar de nuestras diferencias es que podemos mantener el amor, la
tolerancia y el respeto hacia todas las personas.
¿Tu que opinas?
