El Òmer: sèptima semana, Maljut
Dominge, 17 de mayo, 2015 


Hoy entramos en la última de las siete semanas del Conteo del Ómer, que
corresponde con la Sefirá de Maljut (Reino). Mientras que todos los
otros niveles de los cuales hemos hablado durante este Ómer están
ocultos de los cinco sentidos, Maljut es en realidad el mundo físico en
el que vivimos. Es todo lo que está manifestado. El propósito de la
Creación, la transformación de lo potencial en realidad, la exposición
de lo oculto y la materialización de lo inmaterial están todos
contenidos en este nivel de existencia.

La fuerza del Deseo de
Recibir para Sí Mismo es despertada en la Sefirá de Maljut. Esta fuerza,
también conocida como la “conciencia del cuerpo”, es el deseo
insaciable que tenemos dentro de nosotros de recibir, recibir, y nunca
estar satisfechos. Con relación a los humanos, esta fuerza es la
codicia. Con relación a la naturaleza, esta fuerza es la gravedad.


Debido a esta fuerza, hay una dualidad dentro de Maljut que no existe
en el resto de las Sefirot. Es en Maljut en donde experimentamos la
batalla del bien y el mal, la lucha por la existencia. Por esta razón,
la carroza bíblica de Maljut es el Rey David, un luchador y líder
militar.

En el Centro de Kabbalah explicamos que toda la
humanidad descendió de Adam, y en cada generación estamos corrigiendo un
aspecto diferente de él. Según el Midrash, las almas de las
generaciones anteriores eran mejores y estaban en un nivel espiritual
más elevado que aquellos en nuestra generación actual. Por esa razón,
los individuos de las generaciones anteriores fueron responsables
colectivamente de corregir la cabeza de Adam, el cuello, el corazón y
así sucesivamente. La generación en la que estamos viviendo es la
generación que tiene designado corregir el “ékev” (el talón) de Adam. El
talón se correlaciona con la Sefirá de Maljut porque es el punto más
bajo del cuerpo, así como Maljut es la Sefirá más baja de las diez
Sefirot.

Hoy en día las noticias están llenas de caos: crisis
naturales y no naturales, peleas, guerras y una innumerable cantidad de
desastres y violaciones a los derechos humanos y a la dignidad. Todo
esto es parte de la suciedad del talón, la basura en la tierra, y
nosotros, por fortuna o a veces desafortunadamente, somos los que
limpiamos esa basura. Nuestro trabajo es realizar estas difíciles
correcciones para elevar las chispas de los niveles de existencia más
bajos. Debido a que somos las almas que encarnamos aquí en la Tierra en
este momento, somos los responsables de realizar este trabajo.


Cada vez que genuinamente logramos salir de nosotros mismos por los
demás y revelamos Luz espiritual, cada vez que podemos asumir la
responsabilidad y corregir algo dentro de nosotros, estamos realizando
este trabajo del talón, causando así un efecto en toda la Creación.


Esta semana, la semana final del Conteo del Ómer, mientras enfrentas lo
que sea que esté ante ti, recuerda que nuestro trabajo como individuos
es tomar esa parte de nuestro ser que necesita sanación y, a través del
esfuerzo espiritual y la transformación, llevarla a la completitud,
regresando a ser uno con nuestra verdadera Fuente Eterna.

Karen Berg

SEPTIMA SEMANA: MALJUT

Nobleza, Soberanía, Liderazgo

Soberanía —el último de los siete atributos— es diferente de los seis
anteriores. Es un estado, más que una actividad. La nobleza es una
expresión pasiva de la dignidad humana que no tiene nada propio salvo lo
que recibe de las otras seis emociones. El verdadero liderazgo es el
arte de la abnegación, es sólo el reflejo de una voluntad Superior.

 
Maljut es un sentimiento de pertenencia, de saber que tú importas y
que haces la diferencia, que tienes la habilidad de ser un líder experto
por derecho propio para contribuir a este mundo. Te da independencia y
confianza, un sentimiento de certeza y autoridad, Cuando una madre acuna
afectivamente a su hijo entre sus brazos y los ojos del hijo encuentran
esa mirada afectuosa, el niño recibe el siguiente mensaje:


«Yo soy deseado y hago falta en este mundo. Tengo un lugar
confortable donde siempre seré amado. No tengo nada que temer. Siento en
mi corazón como si perteneciera a la realeza»
Maljut de Iesod
Amor en Nobleza

La dignidad sana siempre es amable y cariñosa. Un líder efectivo precisa ser cálido y considerado.

*¿Me hace mi soberanía más afectivo? *¿Ejerzo mi autoridad y liderazgo de una manera cuidadosa? *¿Impongo mi autoridad sobre los demás?

*EJERCICIO DEL DÍA:

Haz algo amable para con tus subordinados.

Info del Omer jabad.org