Shoftim
(la lectura de esta semana), es una porción muy pequeña que se lee siempre cerca
a la Luna Nueva de Virgo.
(la lectura de esta semana), es una porción muy pequeña que se lee siempre cerca
a la Luna Nueva de Virgo.
Es
una re conexión con la energía de Teshuvá.
una re conexión con la energía de Teshuvá.
Esta
palabra la vamos a estar escuchando mucho durante todo este mes y hasta un poco más,
ya que está relacionada con todo el proceso de Rosh Hashaná…verás que menciono
Rosh Hashaná como un proceso no como
una fecha o una celebración. Más vale entenderlo así.
palabra la vamos a estar escuchando mucho durante todo este mes y hasta un poco más,
ya que está relacionada con todo el proceso de Rosh Hashaná…verás que menciono
Rosh Hashaná como un proceso no como
una fecha o una celebración. Más vale entenderlo así.
Teshuvá
significa de manera simplista, «arrepentimiento», pero en realidad es mucho más. En realidad, teshuvá es un volver a la conciencia perdida, restaurarla o regresar a ella, regresar al estado de la conciencia puro que no fragmenta en «me va bien o me va mal», sino que acredita que estamos en un continuo.
significa de manera simplista, «arrepentimiento», pero en realidad es mucho más. En realidad, teshuvá es un volver a la conciencia perdida, restaurarla o regresar a ella, regresar al estado de la conciencia puro que no fragmenta en «me va bien o me va mal», sino que acredita que estamos en un continuo.
Muchas
veces hemos escuchado que el proceso de Adán y de Eva fue una caída… ¿La caída
de qué? De la conciencia de ser parte de la Luz, de que todo es bueno en la
Creación.
veces hemos escuchado que el proceso de Adán y de Eva fue una caída… ¿La caída
de qué? De la conciencia de ser parte de la Luz, de que todo es bueno en la
Creación.
Adán y Eva vivían en ese estado de apreciación y de integración con
todo, hasta que cayeron en la tentación de empezar a creer en la división del bien y del mal, empezó la dualidad que les ofreció la serpiente, misma que nos inyectó la posibilidad de dudar y de confundirnos, aunque también la de elegir y de decidir (por algo sucedió).
todo, hasta que cayeron en la tentación de empezar a creer en la división del bien y del mal, empezó la dualidad que les ofreció la serpiente, misma que nos inyectó la posibilidad de dudar y de confundirnos, aunque también la de elegir y de decidir (por algo sucedió).
Así nos pasa a nosotros, vivimos la vida no como una unidad en la que viajamos, sino que la vamos dividiendo en días calendario, horas, etapas, momentos, instantes, eventos, no como en un océano y por supuesto en un me va bien o me va mal como si la mariposa juzgara a la crisálida como un mal momento, y el estado maduro como el bueno.
Se nos instaló una mentalidad lineal, de inicios y finales, y no captamos el sistema de ciclos.
La Teshuvá es volver a ese estado original donde podemos apreciar toda nuestra vida como ese ciclo que tanto nos gusta ver en películas como El Rey León: El ciclo de la Vida, donde Simba, lleva a cabo el viaje del héroe teniendo que salir de su casa, de su comodidad e ir a madurando hasta volver para ser coronado rey y reiniciar el gran ciclo del Todo.
Volver a ese entendimiento de que no estamos en un fragmento que nos espanta tanto porque pensamos que lo nublado jamás se irá…y la verdad es que eventualmente siempre que llueve para, y después del sol, seguramente volverá a llover Y vio Di.os al ver su Creación que Y vio que es Bueno.
Prana Raquel Pascual
Psicoterapeuta Gestalt & Coach
Foto Prana Pascual – Yaute
