Hay una sección en
el Talmud que usa la palabra lev, corazón, para hablar acerca de la capacidad
de cualquier individuo para poder no sólo retener el conocimiento, sino retener
el cambio.
Y el Talmud quiere señalar cómo el mundo ha llegado a un estado en
el que cada vez menos personas tienen la capacidad de retener el cambio. Dice:
“El corazón de los sabios, de las grandes almas que vinieron antes, era del
tamaño de un gran salón. Y la capacidad del corazón de aquellos que vinieron en
las siguientes generaciones es del tamaño de una habitación”. De las
generaciones siguientes, de hace 2000 años, dice: “Y nuestro corazón es tan
grande como un alfiler”.
Luego
pregunta: “¿Quiénes son estas personas a las cuales me refiero? ¿Quiénes son
estas almas cuando hablo acerca de las primeras almas, las primeras grandes
almas y las que vinieron después, las personas cuyo corazón era del tamaño de
un gran salón? Me refiero a Rav Akivá, cuyo corazón y capacidad para retener el
cambio era del tamaño de un gran salón.
Si
hablabas con Rav Akivá y le decías sólo una vez: “Tienes un problema con la
ira”, que sabemos que era cierto, su corazón era tan amplio y su capacidad para
retener ese conocimiento era tan fuerte que podía cambiar en un momento.
¿Cuántas veces tenemos que repetirnos a nosotros mismos algo para cambiar?
Cada
vez que escuchas, cada vez que entiendes, cada vez que recibes sabiduría,
recuerda que retienes sólo una pequeña fracción de eso para cambiar.
Para el
propósito de cambiar el corazón es pequeño, y por ello debe haber una práctica
y recordatorios constantes y consciencia de ello…y deseo.
Felices fiestas Comunidad
Prana Raquel Pascual – Coach – Psicoterapeuta
Basado en un texto compartido, lamentablemente sin cita del autor.
Imagen: https://www.lasexta.com/tecnologia-tecnoxplora/ciencia/divulgacion/cuantas-cosas-caben-cabeza-alfiler_20170703595b33b90cf26ceeda474620.html
